10 mayo 2012

El maestro


¡Gracias Sofy Cardozo por compartir con nosotros!

                                               
Érase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y sus mensajes de amor conmovían a los reunidos. En medio de esa multitud, se encontraba un hombre. Era muy humilde y de gran corazón, pues cuando el maestro acabó de hablar, él se abrió paso entre la multitud, se acercó y, mirándole a los ojos, le dijo: «Sé que está muy ocupado y que todos requieren su atención. También sé que casi no dispone de tiempo ni para escuchar mis palabras, pero mi corazón se siente tan libre y es tanto el amor que siento por usted que me mueve la necesidad de invitarle a mi hogar.. No espero que acepte, pero quería que lo supiera».
El maestro le miró a los ojos, y con la más bella de las sonrisas, le contestó:
«Prepáralo todo. Iré». Entonces, el maestro se alejó.
La mejor comida y el mejor vino y buscó las ropas más preciosas para ofrecérselas
como regalo. Después corrió hacia su casa a fin de llevar a cabo todos los preparativos
para recibirlo. Lo limpió todo, preparó una comida deliciosa y decoró bellamente la mesa.
El hombre esperaba ansioso cuando alguien llamó a la puerta. La abrió con afán pero, en lugar del maestro, se encontró con una anciana. Ésta le miró a los ojos y le dijo: «Estoy hambrienta. ¿Podrías darme un trozo de pan?».
Se sintió un poco decepcionado. Miró a la mujer y le dijo: «Por favor, entre en mi casa». La sentó en el lugar que había preparado para el maestro y le ofreció la comida que había cocinado para él. Le dio las gracias y se marchó.
Apenas hubo acabado de preparar de nuevo la mesa cuando alguien volvió a llamar a su puerta. Esta vez se trataba de un desconocido que había viajado a través del desierto. El forastero le miró y le dijo: «Estoy sediento. ¿Podrías darme algo para beber?».
De nuevo se sintió un poco decepcionado, pero aun así, invitó al desconocido a entrar en su casa, hizo que se sentase en el lugar que había preparado para el maestro y le sirvió el vino que quería ofrecerle a él. Cuando se marchó, volvió a preparar de nuevo todas las cosas.
Por tercera vez, alguien llamó a la puerta, y cuando la abrió, se encontró con un
niño. Éste elevó su mirada hacia él y le dijo: «Estoy congelado. ¿Podría darme una manta para cubrir mi cuerpo?».
Estaba un poco decepcionado, pero miró al niño a los ojos y sintió amor en su corazón. Rápidamente cogió las ropas que había comprado y le cubrió con ellas. El niño le dio las gracias y se marchó.
Volvió a preparar todo y luego comprendió que no acudiría se sintió decepcionado, pero lo perdonó de inmediato. Se dijo a sí mismo: «Sabía que no podía esperar que el maestro viniese a esta humilde casa. No ha venido, pero al menos aceptó la invitación y eso es suficiente para que mi corazón se sienta feliz».
Entonces, guardó la comida y el vino y se acostó. Aquella noche soñó que el maestro le hacía una visita. Al verlo, se sintió feliz sin saber que se trataba de un sueño.
«¡Ha venido maestro! Ha mantenido su palabra.»
El maestro le contestó: «Sí, estoy aquí, pero estuve aquí antes. Estaba hambriento y me diste de comer. Estaba sediento y me ofreciste vino. Tenía frío y me cubriste con ropas. Todo lo que haces por los demás, lo haces por mí». El hombre se despertó con el corazón rebosante de dicha porque había comprendido la enseñanza del maestro. Lo amaba tanto que había enviado a tres personas para que le transmitiesen la lección más grande: que él vive en el interior de todas las personas. Cuando ayudas a los que necesitan ofreces tu amor al maestro.

3 comentarios:

  1. hay muchas historias como esta...y la mayoria deja casi el mismo mensaje... pero ¿porque sera que aunque nos encontremos con casos asi cotidianamente, nuestras actitudes no cambien?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. hermosa reflexión si viene cierto es una pregunta que a todos nos gustaría tener la respuesta pero el ser humano se forma con actitudes forjadas desde el hogar y la familia y cuesta mucho que el mismo pueda alterar su sistema de socializacion.... pero estaría bueno que desde este pequeño lugar podamos ayudar a distintas personas con el fin de hacerlas mejores personas...=)

      Eliminar
  2. muy bonita la reflexion sofy, espectacular e interesante...

    ResponderEliminar

A los usuarios anonimos se les solicita dejar su nombre completo, de lo contrario sus comentarios seran eliminados; si forman parte de la institucion dejar curso al que pertenecen. Gracias